
Por Juanca Romero Hasmen © marzo 2026
En el actual ecosistema profesional, donde las reuniones virtuales y las intervenciones en vídeo han sustituido al apretón de manos, surge una pregunta crítica: ¿sigue siendo relevante lo que no decimos con palabras? La respuesta es un rotundo sí. Como periodista con más de 35 años de trayectoria en medios y autor de siete obras, he constatado que, aunque el escenario cambie de un auditorio a una lente de cámara, el 80% de nuestra eficacia comunicativa sigue residiendo en el lenguaje no verbal.
El reto de la «presencia» virtual
No es lo que dices, sino cómo te perciben mientras lo haces. En la era digital, la pantalla actúa como un filtro que puede potenciar tu liderazgo o, por el contrario, diluir tu autoridad. La clave para profesionales y directivos no está solo en el mensaje, sino en dominar los códigos de la oratoria profesional adaptada al entorno híbrido.
La mirada y el encuadre: Tu nuevo escenario
El contacto visual ha cambiado de reglas. Ya no miramos a los ojos del interlocutor, sino a la lente de la cámara. Solo así conseguimos que la otra persona se sienta interpelada y escuchada.
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El valor de las manos: No las escondas bajo la mesa. Gesticular dentro del encuadre aporta dinamismo y ayuda a subrayar las ideas clave, generando una sensación de transparencia y confianza.
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La postura: Una espalda erguida no es solo una cuestión de etiqueta; es una herramienta de proyección de energía. Una mala postura frente al ordenador transmite desinterés o fatiga, factores que penalizan tu marca personal.
La voz: El lenguaje no verbal que se oye
En una videollamada, la voz se convierte en el vehículo principal de la emoción. Como especialista y formador en comunicación y oratoria, hago especial hincapié en que la entonación, las pausas estratégicas y el ritmo son los que mantienen despierta la atención del espectador digital. Una voz monótona es el camino más rápido hacia la desconexión de tu audiencia.
La coherencia: El secreto de la credibilidad
La neurociencia nos dice que, ante una contradicción entre lo que decimos y lo que nuestro cuerpo proyecta, el cerebro siempre creerá al cuerpo. Si hablas de éxito con una expresión de inseguridad, pierdes el control del mensaje. La coherencia es la base de la comunicación efectiva.
Conclusión: Liderar en la nueva oratoria
Dominar la comunicación no verbal hoy no es una opción, es una necesidad para cualquier profesional que desee destacar. Si buscas que tus intervenciones o las de tu equipo proyecten una imagen de impacto, autoridad y confianza, te invito a conocer mis servicios de consultoría y formación para portavoces.
Es el momento de que tu comunicación esté a la altura de tu talento profesional.
