© Juanca Romero Hasmen Mírate. Sí, a ti. Al que levanta la persiana a las seis de la mañana con el miedo en el cuerpo a que el teléfono no suene, o peor aún, a que suene para reclamarte un
EL FESTÍN DE LAS CIGALAS Y TU CUOTA DE ESCLAVO


© Juanca Romero Hasmen Mírate. Sí, a ti. Al que levanta la persiana a las seis de la mañana con el miedo en el cuerpo a que el teléfono no suene, o peor aún, a que suene para reclamarte un